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lunes, 29 de enero de 2024

Entrevista "focal" a Celia Nespral sobre la Escuela de Enfermería de la Casa de Salud Valdecilla y formación enfermera

Celia Nespral es Doctora en Investigación de Cuidados por la Universidad Complutense de Madrid y profesora titular jubilada de la Universidad de Cantabria del área de Salud Pública y Enfermería Comunitaria, en la Escuela de Enfermería. Directora de la Escuela (1996-2008) y Directora del Departamento de Enfermería (2014-2016). Su libro sobre la Escuela de Enfermería de la Casa de Salud Valdecilla, que lleva por subtítulo "un modelo de formación enfermera", es de absoluta referencia en la materia.

En la presente entrevista "focal" compuesta por cinco preguntas tratamos de profundizar en los primeros años de la Escuela, los que imprimen carácter, y en el tipo de formación impartida a lo largo de su historia, además de plantear una lectura de género de la Escuela y otra de identidad, cuestiones todas abordadas por Celia Nespral con claridad, rigor, honestidad y valentía.

1.- ¿Podría caracterizar a la primera Escuela de Enfermeras, tal y como fue diseñada por el primer Director Gerente de la Casa de Salud Valdecilla, el Dr. López Albo?

La Casa de Salud Valdecilla (CSV) supone una novedad en el panorama sanitario español ya que desde que su primer director, Wenceslao López Albo, comienza su organización, en 1928, lo hace en cuatro ejes: asistencia, docencia, investigación clínica y básica, y acción social preventiva y no es hasta 1962 que se produce en España el primer intento de ordenación asistencial y el reconocimiento de los hospitales como centros de formación y enfermeras.

La formación de enfermeras constituyó desde el principio un elemento fundamental del proyecto de la CSV. Ya en sus Estatutos fundacionales de 1929 se establece que "funcionará también dentro del establecimiento una Escuela de Enfermeras, (...) de cuyas diplomadas se seleccionará el personal técnico femenino de la Institución".

López Albo sabía que era muy difícil encontrar en nuestro país enfermeras bien formadas y competentes y trata de contrarrestar esta situación buscando a enfermeras experimentadas para organizar y prestar los cuidados en la CSV y colaborar en la formación práctica de las alumnas.

Para organizar la EE nombra como director jefe de servicio a Manuel Usandizaga y a María Teresa Junquera como subdirectora, y faculta a ambos para realizar estudios en el extranjero y conocer escuelas de enfermeras.

Optan por el modelo Nightingale de enfermera profesional que, según Junquera, era "la base de la instrucción y educación de las enfermeras en el mundo entero". Este modelo de formación tenía las siguientes características: ingreso con título de bachiller o conocimientos análogos, internado de tres años, un programa teórico con todas las materias médicas en su aplicación al cuidado de los enfermos así como un curso completo de moral profesional y el desempeño diario de trabajo práctico en todas las especialidades y servicios del hospital, bajo la dirección de las enfermeras tituladas.

Sin embargo, el bajo número de solicitudes en la primera convocatoria de alumnas obligó a disminuir la exigencia previa e irla acrecentando al aumentar el interés por hacerse enfermera y el prestigio de la EE. El examen de ingreso comenzará a realizarse a partir de 1939 y dos años más tarde se exige el bachiller. Hasta este mismo año no se regula en nuestro país la obligatoriedad del examen y de tres años de bachiller.

La primera alumna de la EE se incorporará en el mes de octubre de 1929, aunque la primera promoción no se completará hasta los primeros meses del año siguiente.

2.- ¿Por qué se produjo la irrupción de las Hijas de la Caridad y qué consecuencias tuvo?

La CSV afrontó desde el principio múltiples dificultades que originaron una grave crisis organizativa, siendo la precariedad económica una de las principales, a la que se sumaron la enfermedad y precoz desaparición del marqués así como la hostilidad de una sector de la clase médica reaccionaria que creía vulnerados sus derechos y que reproducía el conflicto que tenía lugar en todo el mundo entre una nueva forma de entender la medicina y la asistencia y las formas más tradicionales y que, entre otros muchos aspectos, rechazaba que los cuidados a los pacientes fueran prestados por enfermeras en lugar de por monjas.

Muy pronto, diciembre de 1929, empiezan a producirse grandes cambios organizativos: dimiten las tres enfermeras encargadas de organizar el hospital y la EE y se limitan las competencias de López Albo, dejándole únicamente la Dirección facultativa. La gestión de la Administración y Servicios no médicos, incluida la EE se encarga, por iniciativa de la sobrina del marqués - la Marquesa de Pelayo -, a la comunidad religiosa de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul.

Esta situación que convierte a la Superiora de la comunidad en la máxima autoridad del hospital, salvo los servicios médicos, junto a otras medidas que ponían de manifiesto la injerencia del Patronato de la Fundación en competencias reconocidas estatutariamente como exclusivas del Director, suponen la reorganización completa del modelo de gestión y echan por tierra muchos elementos del proyecto diseñado por López Albo, entre otras la contratación de enfermeras tituladas.

Ante la gran limitación de sus atribuciones López Albo dimite, también como Jefe de Neurología y Psiquiatría, el 10 de septiembre de 1930.

Su dimisión, junto a la marcha de Junquera y la desaparición de la mayoría de las enfermeras, ocasiona un cambio trascendente en la formación de las alumnas, tanto por la pérdida del protagonismo enfermero como por la reorientación de su formación hacia un modelo más tradicional, en el que se priorizan los componentes disciplinarios del proyecto, impregnados de elementos religiosos que no estaban presentes al comienzo. Además las alumnas resultan imprescindibles para el funcionamiento de la CSV y darán respuesta, con poco coste económico, a las necesidades de los servicios médicos.

3.- Sabemos que, desde el inicio, la formación teórica era impartida fundamentalmente por médicos, pero, ¿y la formación práctica? ¿Cuándo comenzaron a cobrar de nuevo protagonismo las enfermeras y por qué?

La formación en la EE se ha desarrollado ininterrumpidamente desde 1929 hasta el momento actual, incluso durante la Guerra Civil, periodo en que las alumnas son imprescindibles para mantener la actividad asistencial de la CSV, ya que la dotación de personal es todavía más precaria, debido al abandono de la comunidad religiosa durante el tiempo que Santander permanece bajo las fuerzas republicanas y a la movilización de muchos profesionales, precariedad que se mantendrá en la postguerra a causa de las deserciones, impuestas o voluntarias, de alumnas, enfermeras, médicos y otro personal.

El innovador proyecto de formación que se pretendía llevar a cabo e  la EE se vio en gran medida truncado por falta de apoyo, de recursos para desarrollarlo y mantenerlo y de la presencia y protagonismo de enfermeras laicas para el cuidado de los enfermos y la formación de las alumnas. Estas permanecían internas durante tres años y su formación tenía un carácter vocacional, de abnegación  y entrega, como una extensión de las funciones maternales y domésticas de la mujeres, de acuerdo con el modelo de dogmatización ideológica y religiosa del franquismo que dirigía su comportamiento hacia la dependencia y la sumisión al varón y, en el caso de las alumna/enfermeras, de subordinación a la medicina. La formación teórica era impartida por los médicos de la CSV y, de la práctica/trabajo se encargaban las alumnas de los cursos superiores y las monjas que no todas eran enfermeras, quienes también se ocupaban de la disciplina y la organización de la EE.

Así se mantiene la EE durante más de cuatro décadas, en las que apenas se observan modificaciones en su organización ni en la formación que se imparte ya que, a pesar de que se producen en España varias regulaciones legislativas para homogeneizar la formación, tanto los requisitos exigidos como los contenidos impartidos fueron siempre mayores y más extensos, salvo el cambio de denominación del título, por el de Ayudante Técnico Sanitario, que continua describiendo un profesional tanto o más subordinado que los anteriores, orientado hacia las patologías, la especialización médica y las habilidades técnicas mucho más que al cuidado integral de los pacientes.

Las reformas importantes se inician en el curso 1976 al convertirse en mixta, extinguirse la obligatoriedad del internado y producirse la saluda de la comunidad religiosa de la CSV y la incorporación de enfermeras para la gestión de la EE. Continúan en la década siguiente cuando se convierte en universitaria, se adscribe a la Universidad de Santander y comienza a impartirse la Diplomatura que no solo recupera la denominación enfermera sino que, por primera vez, va a formar profesionales con funciones propias y definidas, incorpora el área de conocimiento de ciencias de la enfermería y las recomendaciones de los organismos sanitarios internacionales sobre la atención integral a la salud de las personas y grupos, así como la necesaria ampliación del protagonismo y de las competencias enfermeras en todos los ámbitos. Aumenta, además, la formación, previa y posterior, e incorpora la plena igualdad en los currículos, independientemente del sexo del alumnado.

Así, la profesión pasará de girar alrededor de la enfermedad y la dependencia de otro profesional a desempeñar un rol autónomo centrado en las necesidades de las personas para mejorar su salud y bienestar. También continuará desempeñando el rol colaborativo, o interdependiente, junto al resto de los miembros del equipo multidisciplinar, compartiendo saberes y buscando el acuerdo en un objetivo común.

A partir de la década de los noventa las enfermeras van obteniendo los puestos de profesoras universitarias y ocupando los puestos de dirección de la EE y del recién creado Departamento de Enfermería e irán consolidando el protagonismo enfermero en la formación.

El plan de estudios de la diplomatura volverá a sufrir varias modificaciones a lo largo de toda la década para aumentar y mejorar tanto la formación teórica como la práctica, sin embargo, el que la titulación fuera solamente de primer ciclo suponía una gran limitación para el desarrollo académico e investigador pleno.

finalmente el Título de Grado en Enfermería que comenzará a impartirse en 2012 permitirá a las enfermeras realizar una carrera académica e investigadora sin límites ni cortapisas que amplificará exponencialmente la disciplina y la profesión.

4.- ¿Podría hacer una lectura de género de la Escuela de Enfermería?

Los factores de género han tenido un gran peso, tanto en la elección de los estudios como en las características de la formación impartida así como en el desarrollo profesional y en la consideración social de la Enfermería.

El discurso de género transmitía la idea, aún hoy muy asentada, del cuidado como algo innato a la condición femenina que se percibía como una prolongación del que las mujeres realizaban en el hogar, idea que era reforzada por su escasa educación y expectativas. Al mismo tiempo, la formación se ocupó de moldear las actitudes y la conducta que se correspondían con este modelo: una imagen personal femenina y pulcra, el respeto y la sumisión hacia los superiores, especialmente los médicos, así como los componentes vocacionales, emotivos y afectivos, desdeñando los intelectuales y cognitivos.

Estos elementos se observan en múltiples aspectos: en la obligatoriedad del internado, exclusivamente para las mujeres, en el que las normas, la disciplina y el control eran muy estrictos; en las relaciones con los médicos y los pacientes; en las afirmaciones de los estudiantes más recientes sobre las diferentes características, personales y profesionales, de enfermeras y enfermeros; en los puestos de trabajo y de gestión que ellos ocupan con más frecuencia o en la diferente percepción que la sociedad tiene sobre unas y otros.

A pesar de los cambios experimentados por la sociedad y la igual formación recibida en las últimas décadas se mantienen discursos, actitudes y prácticas de género tanto en el propio colectivo profesional como en la sociedad.

5.- ¿Y sobre identidad profesional?

La identidad profesional está, sin duda, condicionada por el tipo de formación recibida así como por las propias expectativas y el contexto en el que se desarrolla la profesión y aunque difiere entre sus componentes, existe mucha más unanimidad en el grupo más reciente.

Aunque no existieron diferencias apreciables en la formación que recibieron Enfermeras y ATS, se evidencia en las primeras una mayor autoestima y una más definida identidad profesional que parece recuperarse en quienes han realizado la Diplomatura. El rol profesional se balancea entre el cuidado en las Enfermeras, a la aplicación de técnicas, en las ATS, y se equilibra entre las personas formadas más recientemente. Estas manifiestan una gran preocupación por la profesión que contemplan desde una perspectiva más amplia, multidimensional y compleja que necesita extenderse a todo el colectivo profesional para que sea percibida por la sociedad.

Estos son los retos de las promociones formadas desde la década anterior que pueden alcanzar el máximo grado académico y contribuir al desarrollo profesional.

Nespral, C. La Escuela de Enfermería Casa de Salud Valdecilla: Un modelo de formación enfermera. Santander: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cantabria; 2015. 234 p. Disponible en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

jueves, 25 de enero de 2024

Entrevista "focal" a Olga Agüero sobre Matilde Zapata, periodista y bibliotecaria

Olga Agüero es Decana del Colegio de Periodistas de Cantabria y Vicepresidenta de la Red de Colegios de Periodistas de España. 

Es Licenciada en Periodismo por la Universidad del País Vasco y Master en Información Económica por la Universidad Complutense de Madrid. En una primera etapa profesional formó parte del equipo de Ediciones del Norte donde, entre otras responsabilidades, escribió para la revista Cantabria Económica y dirigió otras publicaciones del grupo como los periódicos Crónica de Cantabria y Universidad Noticias. Posteriormente, orientó su carrera hacia la comunicación institucional. Ha sido Directora de Comunicación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y Jefa de Prensa de la Presidencia del Parlamento de Cantabria. En la actualidad escribe en El Diario Montañés e imparte docencia en la Universidad Europea del Atlántico y el centro universitario CESINE.

Le proponemos una entrevista "focal" compuesta por cinco preguntas, como es habitual en este blog, sobre la periodista y también, aunque circunstancialmente, bibliotecaria Matilde Zapata, contemporánea de la doctora cántabra María Luisa Herreros García, de quien ha tomado su nombre la sala de formación de la Biblioteca, de la enfermera y doctora Teresa Junquera Ibrán, subdirectora de la Escuela de Enfermería de la Casa de Salud Valdecilla y primera directiva de la institución, a la que la Biblioteca ha dedicado su sala de formación, o de Isabel Torres, farmacéutica de quien ha tomado su nombre el Aula Interdisciplinar de Estudios de las Mujeres y del Género de la Universidad de Cantabria.

1.- ¿Perteneció Matilde Zapara a la Generación del 27? Matilde Zapata, Consuelo Berges, Matilde de la Torre..., ¿quiénes fueron las "sin sombrero"? ¿Podría hacer una breve valoración de género sobre la Generación del 27?

Zapata fue periodista, articulista, y la Generación del 27 agrupa a un conjunto de escritores y poetas, de literatos. Pero en cierto sentido, pertenece al movimiento cultural y social femenino que estalla antes de la República y en el que, efectivamente, coinciden mujeres con una actividad intelectual altamente relevante como Matilde de la Torre y Consuelo Berges. De hecho, las dos "Matildes" son amigas y comparten ideas y lucha por los derechos sociales y de la mujer. En mi opinión, ellas son de alguna manera el relevo intelectual de la generación del 98 y pioneras de la liberación de la mujer. Su pensamiento y sus ideas se plasman en artículos y conferencias, no tanto en literatura propiamente dicha. Aunque Matilde de la Torre sí que publicó libros y escribió ensayos, Consuelo Berges fue articulista y una excelente traductora de los clásicos franceses.

El término "sin sombrero" alude a las mujeres artistas: escritoras, actrices, poetas y periodistas que han sido invisibles hasta ahora, cuya obra y biografía se ha empezado a reivindicar. La Generación del 27 era una fotografía exclusivamente masculina, cuando nunca fue así. Pero en ella se borraron nombres como la periodista Luisa Carnés, la escritora Rosa Chacel o la filósofa María Zambrano. En la historia del periodismo cántabro ha pasado lo mismo con Matilde Zapata: no existe, pese a que fue la primera mujer en dirigir un periódico. Y en cuanto a los otros nombres femeninos tampoco figuran a la altura de su obra. No son demasiado conocidas. En este sentido, sí que podrían formar la generación de las "sin sombrero" de Cantabria.

2.- ¿Quién fue Luciano Malumbres, su marido?

Malumbres fue un periodista palentino nacido en 1890 que dirigía el periódico cántabro de izquierdas La Región, donde la propia Matilde escribió durante seis intensos años. En vísperas de la Guerra Civil fue asesinado por un pistolero falangista. Todas las fábricas y comercios de Santander cerraron para ir a su entierro porque era un hombre muy respetado.

3.- ¿Cómo caracterizar la labor periodística de Matilde Zapata?

Sus artículos en defensa de los derechos sociales y de la mujer, escritos muy críticos con el papel de la iglesia. Textos críticos, de denuncia de la pobreza, de preocupación por los niños, y de reivindicación de cuestiones como la abolición de la prostitución.

4.- Matilde Zapata trabajó en la Biblioteca Municipal de Santander. ¿Por cuánto tiempo, qué puesto ocupó?

Tras el asesinato de su marido, el Ayuntamiento de Santander le concedió una plaza de auxiliar de la Biblioteca con un sueldo anual de 3.000 pesetas, desde el verano de 1936 hasta que murió en mayo de 1938.

5.- ¿Cómo se produjo su muerte y donde está enterrada?

Al entrar las tropas de Franco en Santander intentó huir a Francia, la detuvieron y encarcelaron. La fusilaron contra la tapia del Cementerio de Ciriego en Santander, en la primavera de 1938. Tenía 32 años. Sus restos permanecen allí, en la fosa común, sin identificar.

Más sobre Matilde Zapata en la entrevista a Pablo Susinos, Director de la Biblioteca Municipal de Santander, realizada en 2015 para el proyecto Semillero de la Biblioteca Marquesa de Pelayo, aquí. También en la página de Desmemoriados, aquí, en eldiariocantabria.es, aquí, eldiario.es, aquí, y en elfaradio.com, aquí.

miércoles, 10 de enero de 2024

Entrevista "focal" a Francisco Gutiérrez Díaz sobre el hospital de San Rafael

Francisco Gutiérrez Díaz es historiador por la Universidad de Cantabria. En la actualidad es Presidente en funciones del Centro de Estudios Montañeses (CEM), sociedad miembro de la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), además de ostentar los títulos de Cronista Oficial de la Región de Cantabria (1934), Institución Consultiva, Asesora y Defensora de su Patrimonio (1990) y Asesor Heráldico de sus Ayuntamientos (1995).

La Casa de Salud Valdecilla pasó a sustituir el año 1929 al antiguo hospital de San Rafael, sito en lo que es hoy sede del Parlamento de Cantabria.

Las preguntas de la presente entrevista "focal", en número de cinco, como ya es norma, están dirigidas a trazar las líneas maestras del hospital de San Rafael y a esclarecer en la medida de lo posible la transición entre este y la Casa de Salud Valdecilla de la que el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla es heredero.

1.- ¿Qué motivó la construcción del hospital de San Rafael y qué papel desempeñó el obispo Menéndez de Luarca?

La dotación hospitalaria con la que contaba Santander a fines del siglo XVIII era a todas luces insuficiente para satisfacer las necesidades de una población que, elevada a cabeza de obispado por el papa Benedicto XIV el 12 de diciembre de 1754 y a la categoría de ciudad por el rey Fernando VI el 9 de enero de 1755, cuyas comunicaciones con Castilla estaban renovadas merced a la inauguración del camino de Reinosa en 1753 y que gozaba del privilegio de comerciar libremente con América desde 1765, había multiplicado el número de sus habitantes en menos de medio siglo. Para cubrir la asistencia clínica de tan importante urbe portuaria existía como único recurso el hospital de la Misericordia, creado en el siglo XVII con la vista puesta en el servicio de un vecindario considerablemente más reducido y con exigencias sanitarias muy distintas a las que la centuria "de las luces" iba imponiendo. De exiguas proporciones e instalación muy precaria, el recinto se alzaba extramuros de la Puebla Vieja, cerca de la iglesia de Consolación, y a él se llegaba desde Becedo ascendiendo una pendiente, vía que todavía hoy conserva el nombre de "cuesta del Hospital".

Evidentemente, se imponía como necesidad ya insoslayable a fines del siglo XVIII la construcción de un nuevo y moderno edificio hospitalario. Pero quien se atrevió a dar el costoso y, por tanto, arriesgado paso de ponerse manos a la obra fue el tercer obispo de la diócesis santanderina, el intrépido y poliédrico personaje que respondió al de por sí complejo nombre de Rafael Tomás Menéndez de Luarca y Queipo de Llano. Él fue quien, sin contar prácticamente con recursos, obtuvo la licencia real para materializar la empresa y consiguió llevarla a cabo en tiempo récord, el año 1791. En homenaje al osado eclesiástico, a través de su santo patrono, el nuevo hospital se llamó "de San Rafael", teniendo en cuenta también que ese nombre significa "medicina de Dios".

No puede dejarse de resaltar el mérito del arquitecto José Alday Fernández, autor de los planos del edificio, quien en su proyecto tuvo presentes ideas higienistas y utilitarias (iluminación, ventilación, abastecimiento de aguas mediante aljibe, etc.) muy influidas por el pensamiento ilustrado. También las proporciones y nobles líneas del recinto revolucionaban los parámetros hasta entonces conocidos y concebidos en un medio urbano como el santanderino, si bien en este aspecto resultó decisiva la actitud del obispo, que rechazó un primer proyecto de menores pretensiones que Alday le presentó y apostó con decisión, sin que le arredrara la carencia de medios económicos, por una construcción de auténtica envergadura.

2.- ¿Qué relación hay entre este obispo y la imprenta en Cantabria?

Mucha, y de gran importancia. A fines del siglo XVIII Santander no contaba aún con imprenta alguna, y casi huelga decir que el resto de la región se hallaba en iguales circunstancias. El obispo Menéndez de Luarca era consciente de la dificultad que a instituciones como el Real Consulado de Mar y Tierra o el propio Obispado, las cuales debían con cierta frecuencia publicar textos impresos, les suponía tener que recurrir a los servicios de talleres situados a gran distancia. También en este caso el prelado asumió la responsabilidad de ser quien pidiera la instalación en Santander de un impresor, ofreciendo incluso un local de la planta baja del Palacio Episcopal, situado entonces en un caserón dieciochesco de la plaza de los Remedios (que se alzaba en el solar en que hoy está el Hotel Coliseum), para taller del oficial. Fue Francisco Javier de Riesgo y Gonzalonera quien respondió al llamamiento, trasladándose desde Palencia en 1792. Una vez logrado el título de impresor perpetuo del Real Consulado con derecho de traspaso a su mujer e hijos y un sueldo anual de 550 ducados, Riesgo editó en 1793 la Guía manual de Santander de Pedro García Diego, primer fruto de la imprenta en la ciudad.

3.- ¿Qué figuras destacaron en el hospital?

En la memoria colectiva, la figura que aparece en primer término cuando se recuerda al hospital de San Rafael es la de Sor Ramona Ormazábal Goicoechea, una guipuzcoana hija de la Caridad que desde 1868 hasta su fallecimiento en 1920 sirvió con abnegación, energía, eficacia y humanitarismo siniguales a la institución, y particularmente a partir de 1888, fecha en que fue nombrada superiora de la comunidad religiosa que atendía al centro, ocupándose de su administración y gestión. En consideración a todo ello, el rey Alfonso XIII le concedería la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia con distintivo morado y blanco, sus restos reposan en el panteón de personas ilustres del cementerio de Ciriego y recientemente el Ayuntamiento de Santander le ha dedicado una placa en el edificio del antiguo hospital, hoy Parlamento de Cantabria.

Diversos doctores destacaron también en San Rafael. Especialmente recordados son algunos de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX como Juan Pelayo España, tío carnal por línea materna de Menéndez Pelayo, que fue director del establecimiento entre 1885 y 1893 y falleció menos de dos meses después de la explosión del Cabo Machichaco; el propio hermano del universal polígrafo recién citado, Enrique Menéndez, facultativo, periodista, dramaturgo y poeta que en sus Memorias de uno a quien no sucedió nada dejó hecha la crónica del impacto que causó en el hospital la referida deflagración; Juan Pablo Barbáchano Laurencín, médico de grandes facultades y bien acreditado prestigio que sirvió por espacio de muchos años en San Rafael y dirigió el centro entre 1905 y 1911, fecha de su muerte; el ilustre doctor Vicente Quintana Trueba, III marqués de Robrero, último director del establecimiento, que cesó en sus funciones el 1 de noviembre de 1931, etc.

4.- ¿Qué momentos críticos vivó el hospital?

Sin duda, el mayormente crítico fue el derivado de la explosión del Cabo Machichaco, acontecimiento que evidenció la incapacidad que el hospital de San Rafael manifestaba, cien años después de su construcción y a pesar de habérsele añadido un piso más (hoy suprimido), para responder adecuadamente a una coyuntura sanitaria extraordinaria, aunque es preciso matizar que ninguna infraestructura, por idónea que fuese, hubiera podido asimilar sin ciertas limitaciones una catástrofe de semejante envergadura.

Aparte de la mencionada, el centro hubo de vivir reiteradas veces, a lo largo de su historia, situaciones que podrían calificarse de excepcionales: la revolución de 1868, que conllevó no pocas víctimas en Santander; las epidemias de cólera de 1834, 1854, 1855, 1865 ó 1885, esta última de especial virulencia; los últimos reveses de la guerra de Cuba en 1897-98; la fatídica gripe de 1918, etc.

5.- ¿Cómo cursó la sustitución del hospital de San Rafael por la Casa de Salud Valdecilla? ¿Se sabe dónde están el archivo o la biblioteca del primero?

Tras la catástrofe del Cabo Machichaco comenzó el largo y complejo proceso que llevaría a la inauguración, 35 años más tarde, de la Casa de Salud Valdecilla. Las causas de la sustitución fueron las mismas que se habían dado en 1791 para cambiar el vetusto hospital de la Misericordia por el de San Rafael: la inevitable adecuación a nuevos tiempos, a nuevas exigencias sanitarias, a un número de habitantes en Santander y provincia multiplicado por muchas cifras...

Sobre el destino que tuvieron el archivo y la biblioteca del establecimiento, cabe decir que al menos la documentación debería conservarse, como la de la antigua Casa de Caridad o de Expósitos que se hallaba inmediata al edificio hospitalario, en el archivo de la Consejería de Presidencia del Gobierno de Cantabria. Y en efecto, allí obra siquiera parte de ella, como los libros de extractos de fe de bautismo de la citada casa correspondientes al periodo 1791-1823. Sin embargo, los libros sacramentales de bautizados en tal institución (4) y en San Rafael (3) entre 1892 y 1928 se hallan actualmente en el Archivo Diocesano de Santander.

Acerca del destino que tuvieron los libros que integraban la biblioteca del hospital no poseo información alguna.

jueves, 28 de diciembre de 2023

Entrevista "focal" a Gabriel Timoner Sampol sobre la "Revista Trimestral Micrográfica" de Cajal

Gabriel Timoner Sampol es responsable del Departamento de Inspección Educativa de la Consejería de Educación y Universidad del Gobierno de las Islas Baleares.

Licenciado en Biología por la Universidad de las Islas Baleares (UIB) el año 1990. Desde el año anterior colabora con el Laboratorio de Fisiología Animal del Departamento de Biología Fundamental de la UIB. En 1999 presenta la tesis doctoral La Teoría de la Neurona en la Revista Trimestral Micrográfica, que traslada a libro bajo el título La Revista Trimestral Micrográfica y la Doctrina de la Neurona en 2006. 

El libro de Gabriel Timoner Sampol es ejemplar en el análisis bibliométrico de la producción científica de la conocida como Edad de Plata de las Ciencias Españolas. 

En la Biblioteca Marquesa de Pelayo se conserva una rica colección de la revista del Premio Nobel.

1.- ¿Qué periodos se distinguen en la obra de Cajal?

Desde mi punto de vista se pueden diferenciar cuatro periodos:

  • Inicial (1879-1883). Inicio de sus investigaciones histológicas, siendo director del Museo Histológico de Zaragoza. Toma como referencia la obra de Ranvier Tratado de Técnica Histológica (1875 para su primera edición en Francia). Podemos destacar su trabajo Observaciones microscópicas sobre las terminaciones nerviosas en los músculos voluntarios [de la rana] (1881).
  • Segundo periodo (1884-1887). Cajal es Catedrático de Anatomía de la Facultad de Medicina (Universidad de Valencia). Realiza sus estudios sobre el Cólera. Inicia la publicación por fascículos del Manual de Histología y Técnica Micrográfica (1884-1889). Destacaría de este periodo el conocimiento que tuvo del método de Golgi y las primeras publicaciones de ámbito internacional.
  • Tercer periodo (1887-1892). Catedrático de Histología e Histoquímica Normales y Anatomía Patológica. Destacaría Las leyes que rigen la morfología y las conexiones de las células nerviosas en la sustancia gris (dictada como ponencia en París el año 1889). Un hecho fundamental de este periodo es la participación de Ramón y Cajal en el congreso de Berlín (1889), en el que los descubrimientos sobre independencia de las células nerviosas son conocidos por las principales figuras científicas de la época.
  • Cuarto periodo (1892-1934). En abril de 1892, Cajal se incorpora a la Cátedra de Histología Normal e Histoquímica y Anatomía Patológica de la Universidad de Madrid. Periodo en el que demuestra con numerosas investigaciones la independencia de la célula nerviosa. En 1906 se le concede el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.
2.- ¿Puede fijar brevemente las coordenadas de la Revista Trimestral Micrográfica?

Citando a Fernando de Castro en su obra Cajal y la Escuela Neurológica Española (1981), encontramos dos causas principales por las que Ramón y Cajal se decide a editar una revista científica: la necesidad que tenía por publicar sus descubrimientos sin la demora habitual de otras publicaciones y como una motivación para sus discípulos. De hecho, desde el inicio de la publicación, se convirtió en el principal medio en el que Cajal daba a conocer sus trabajos.

La revista inició su andadura en 1896. Cambió de denominación algunas veces a lo largo de su historia. Finalizó como Trabajos del Instituto Cajal, en 1987.

3.- ¿Cumplió la revista con los objetivos perseguido por Cajal?

Sí, cumplió sus objetivos. Todos sus discípulos publican en la revista. Aproximadamente, el 70% de las publicaciones de la revista (periodo 1896-1934) corresponden a sus discípulos y colaboradores. El resto (30%) al propio Santiago Ramón y Cajal.

4.- ¿Cómo quedó descrita la teoría neuronal en esta publicación?

La teoría de la neurona se describe en todos y cada uno de los artículos de Cajal. Y obviamente en los trabajos de los colaboradores y discípulos que continuaron la investigación de la histología del sistema nervioso. De forma concreta, en el periodo estudiado, en la Revista los estudios de la neurona se han realizado de forma continuada desde el final del s. XIX hasta la primera década del s. XX. Es destacable que el 34% de las publicaciones totales de Ramón y Cajal, se publicaron en la Revista. La teoría de la Neurona se describe en las publicaciones de Cajal en la Revista: su independencia (la existencia de un espacio entre las neuronas), la existencia de "mensajeros químicos" responsables de la comunicación entre las neuronas (neurotransmisores, transmisión del impulso nervioso), sus funciones, la estructura celular, la tipología neuronal, su diferenciación, la evolución del sistema nervioso y su embriología.

5.- ¿Cuál ha sido el impacto de la obra de Cajal en la ciencia de la segunda mitad del s. XX?

Excepcional. Tomando como referencia bibliométrica el Science Citation Index (índice utilizado en el estudio), la obra de Cajal recibió más de 14000 citas bibliográficas durante los cincuenta años que se analizaron (1945 a 1994). El 12,9% son citas de artículos publicados en la Revista Trimestral Micrográfica.

Timoner Sampol, G. La Revista Trimestral Micrográfica y la Doctrina de la Neurona. Zaragoza: Institución "Fernando el Católico" (CSIC); 2006. 311 p. Disponible en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

jueves, 21 de diciembre de 2023

Entrevista "focal" a Jesús Salas Bustamante sobre el "Boletín de Cirugía" del Dr. Madrazo

Jesús Salas Bustamante es historiador y bibliotecario en la Universidad de Cantabria, donde se encuentra al frente de Publicaciones Impresas, incluyendo Colecciones Especiales, en la actualidad con gran presencia en el repositorio ReCrea dedicado a herencia cultural de Cantabria, recientemente inaugurado, aquí, complemento ideal del repositorio UCrea dedicado a producción académica de la propia Universidad, aquí.

Es en ReCrea donde se aloja la versión digital del fondo físico que conserva la Biblioteca de la Universidad de Cantabria del Boletín de Cirugía fundado por el Dr. Madrazo en 1910, una revista científica cántabra de primer nivel que debido a la suma de muchos factores, entre los que probablemente no debamos excluir la propia biografía del doctor, encarcelado los últimos años de su vida por motivos políticos, ha sido muy poco atendida al menos hasta tiempos recientes.

El patrimonio científico español, y también el cántabro, patrimonio del que forma parte esta revista junto a otras como el Boletín del Colegio de Farmacéuticos de Santander (ISSN 1132-5585) y la Revista Médica de Santander (ISSN 1131-1657), ambas de los años 20 y 30, o los Anales de la Casa de Salud Valdecilla (ISSN 0301-3839) nacidos a la par que la Casa de Salud de igual nombre, actual Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, necesitan cuidados. Y los necesitan porque necesitamos de ellas: sin pasado es muy difícil levantar un futuro asentado sobre pilares sólidos. 

Muchas de las publicaciones científicas, sobre todo las periódicas, del primer tercio del s. XX, coordenadas a que responde el Boletín del Dr. Madrazo, y aun las anteriores, desde la primera española llevada a imprenta en Sevilla el año 1736, están pendientes no ya de revisión de contenidos, sino incluso de identificación y localización. Es esta una necesidad que ha detectado muy resueltamente la Biblioteca de la Universidad de Cantabria, a cuyo responsable de papel preguntamos por la revista médica pionera y acaso más importante de Cantabria hasta la fecha, el Boletín de Cirugía del Dr. Madrazo.

1.- ¿En qué momento de su vida emprendió el Dr. Madrazo la publicación del Boletín?

El doctor Madrazo comienza la publicación del Boletín en 1910, cuando ya contaba 60 años. Tras décadas de práctica se consideraba ya sin la capacidad suficiente para seguir operando y va planteando su sucesión en el hospital, promocionando el trabajo de los médicos más jóvenes del Sanatorio. Este retiro de la cirugía le permitirá volcarse en otros proyectos vitales relacionados con la educación, el teatro y los libros. Esta revista es un ejemplo de esas nuevas inquietudes al retirarse de la cirugía práctica.

2.- ¿Qué objetivo perseguía? ¿Cree usted que logró cubrirlo?

Según expone él mismo en la presentación del Boletín, su intención era hacer llegar al público los aprendizajes prácticos de los médicos que operaban en el hospital. La formación teórica le parecía muy importante pero también la experiencia que se gana en el trabajo diario. Su objetivo era que esa experiencia se transmitiera mediante el Boletín. Además de los artículos médicos, cada número incluía también reseñas bibliográficas, noticias o comunicaciones de congresos. Madrazo no participa con comunicaciones sobre cuestiones prácticas sino con editoriales, artículos generales sobre medicina y reseñas bibliográficas.

La idea de generar producción científica propia aprovechando la práctica personal es una idea muy innovadora en su tiempo. Por un lado tenía un impacto publicitario importante, dando a conocer el Sanatorio y, por otro, obligaba al personal a reflexionar sobre su propia práctica médica, lo que suele ser muy útil como proceso de mejora. El hecho de que el Boletín se publicara durante cuatro años, siendo el Sanatorio una institución pequeña, es un indicador de que cumplía los objetivos marcados.

3.- ¿Cuál fue el papel del doctor en la publicación y cuál era el perfil de los autores?

El doctor Madrazo es el padre absoluto de la idea del Boletín, su mentor y su editor. Es un instrumento más que crea dentro del hospital como parte de su función de divulgación y comunicación. Se encarga de la impresión, búsqueda de publicidad y redacción de artículos y editoriales.

Inicialmente los autores son médicos que trabajaban en el hospital, pero posteriormente se fue ampliando a otros facultativos de prestigio. Madrazo también escribe algunos artículos pero no sobre la práctica quirúrgica, que ya había abandonado, sino sobre cuestiones generales o reflexiones sobre la medicina.

4.- ¿Es hoy una revista conocida? ¿Lo fue entonces?

Es difícil evaluar el impacto que pudo tener la revista. Sabemos que Madrazo era un gran divulgador y que tenía un agudo sentido comercial en todos sus proyectos, por lo que seguro que su distribución fue amplia. Las tiradas fueron de entre 3000 y 5000 ejemplares por número, lo que es una cantidad considerable. Era una persona que solía realizar envíos masivos de lo que publicaba por lo que es de suponer que estuvo a disposición de numerosos hospitales y médicos de la época. Sin embargo, desconocemos qué interés despertó entre sus colegas la publicación.

El conocimiento sobre la existencia del Boletín de Cirugía era muy reducido hasta hace unos pocos años. Ahora se está poniendo en valor la Edad de Plata de la medicina, un periodo especialmente fértil en esa materia, y todas las publicaciones que aparecieron durante esos años son objeto de mayor atención.

5.- ¿Está accesible en la Biblioteca de la Universidad de Cantabria y bajo qué condiciones?

En la Biblioteca de la Universidad de Cantabria conservamos los Boletines desde junio de 1910, cuando se publicó el primer número, hasta febrero de 1914. Se publicó al menos un número más, el de marzo de 1914 pero no sabemos en qué momento dejó de publicarse.

Todos los números que conservamos están digitalizados y son de libre acceso a través del portal ReCrea de la Biblioteca, aquí.

lunes, 11 de diciembre de 2023

Entrevista"focal" a Silvia González Gómez, primera enfermera doctorada en la Universidad de Cantabria

La enfermera Silvia González Gómez es en la actualidad responsable de Enfermería del Centro de Salud Puertochico. Ha trabajado como enfermera asistencial en distintos servicios del HUMV, sobre todo en Urgencias, y desempeñado diferentes puestos de gestión en el mismo, como Supervisora de Urgencias, Supervisora General de tardes y noches, y Supervisora de Área.

Es también Profesora y Coordinadora del Grado de Enfermería en la Escuela Clínica Mompía adscrita a la UCAV, miembro del grupo de investigación en Enfermería del IDIVAL y del nodo autonómico del estudio Cohorte Impact, siendo la referente de Enfermería en el nodo de Cantabria.

En 2014 leyó su tesis doctoral titulada Errores de administración de medicación en los Servicios de Urgencia Hospitalarios bajo dirección de las también enfermeras Paloma Salvadores Fuentes y María Jesús Durá Ros, calificada con sobresaliente cum laude. Es la primera de la Universidad de Cantabria (UC) elaborada, presentada y juzgada solo por enfermeras. 

El camino ha sido largo. Hasta 1954 las egresadas eran enfermeras, desde el año 1955 ATS (bajo tutela de la Universidad de Valladolid), en 1972 se crea el Distrito Universitario de Santander, en 1980 pasan a ser diplomadas, en 1989 se produce la integración definitiva en la UC, en 1991 se crea el Departamento de Enfermería, en 2009 de diplomadas pasan a ser graduadas y en 2018, por fin, la Escuela se convierte en Facultad de Enfermería.

1.- ¿Cuál es el objetivo de su tesis doctoral?

Cuantificar los errores producidos en la administración de fármacos en los Servicios de Urgencias e identificar los factores asociados a los mismos.

2.- ¿Qué metodología emplea?

Mi trabajo es un estudio descriptivo transversal en el que analizo una muestra de 627 administraciones de fármacos realizadas en distintas áreas y horarios del Servicio de Urgencias del HUMV.

3.- ¿Qué conclusiones extrae?

Las principales conclusiones extraídas son cinco:

  • La incidencia de errores es de 2,7%, similar a otras unidades asistenciales.
  • El error más frecuente es el error de registro salvo en las áreas donde existe una hoja específica de administración de medicación.
  • El tipo de contrato o la antigüedad del personal no es estadísticamente significativo en la comisión de errores.
  • En los turnos de mañana y noche se cometen más errores que en el turno de tarde y la mayor parte de estos errores se producen en las horas cercanas al cambio de turno.
  • No se detectan errores con consecuencias fatales.
4.- ¿Son válidas en la actualidad?

La verdad, esta pregunta es muy pertinente ya que en la tesis se hace especial hincapié en la necesidad de implantar medidas para evitar errores, tales como la puesta en marcha de sistemas de prescripción y registro electrónico, así como la dispensación de fármacos por paciente. Recientemente se han implantado estos sistemas en el Servicio de Urgencias y, por consiguiente, sería oportuno repetir el estudio para ver si las barreras implementadas han sido eficaces.

5.- ¿Qué significa para usted ser la primera Doctora en Enfermería de la Universidad de Cantabria?

Fue un reto personal, que supuso una enorme satisfacción. Pero es importante destacar la ayuda y apoyo que recibí de mis compañeras y amigas del Servicio de Urgencias, así como de los gestores de la organización. Sin ellos, nunca lo habría conseguido.

González Gómez, S. Errores de administración de medicación en los Servicios de Urgencia Hospitalarios [Tesis doctoral]. Santander: Universidad de Cantabria; 2014. Disponible en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

martes, 5 de diciembre de 2023

Entrevista "focal" a Raquel Gutiérrez Sebastián sobre Enrique Menéndez Pelayo, médico y bibliotecario

Raquel Gutiérrez Sebastián es profesora titular del Departamento de Filología de la Universidad de Cantabria, vicepresidenta de la Sociedad Menéndez Pelayo y directora de la revista Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo.

Sus líneas de investigación son la literatura española del s. XIX, en particular, Pereda, Galdós y Marcelino Menéndez Pelayo, las narradoras de la segunda mitad del s. XX y la literatura con imágenes. Es autora de más de 50 artículos y más de 100 capítulos de libros. Ha sido galardonada con el premio de investigación Isabel Torres de la Universidad de Cantabria por su monografía sobre Consuelo Berges en 2021.

Responde a una batería de cinco preguntas, según esquema habitual de esta sección, centradas en el doble perfil sanitario y bibliotecario de Enrique, hermano de Marcelino Menéndez Pelayo.

1.- Enrique era hermano de Marcelino Menéndez Pelayo. ¿Había en su familia algún médico?

Enrique Menéndez Pelayo era menor que Marcelino, que se preocupó de protegerlo y de amparar sus intereses literarios. En su familia hubo un cirujano de tercera clase (la fuente es Vázquez de Quevedo), su abuelo materno, Agustín Pelayo Gómez de la Llanosa. Fue médico también su tío materno, Juan Pelayo, director de cirugía en el Hospital de San Rafael. Este insigne médico ayudó siempre a Enrique y a su regreso de Madrid promovió su entrada como médico en el Hospital de San Rafael.

2.- ¿Qué formación recibió Enrique Menéndez Pelayo, dónde estudió Medicina? ¿Por qué volvió a Santander?

Según parece, Enrique Menéndez Pelayo no tenía especial vocación para ser médico. Estudió Medicina a lo largo de nueve años en las universidades de Valladolid y Madrid, cambiando de una a otra y con notas muy ramplonas, suspendiendo varias asignaturas, en especial las Prácticas clínicas, varias asignaturas de prácticas que le costó mucho aprobar. Precisamente estoy en la Universidad de Valladolid y he podido consultar los expedientes de Marcelino y de Enrique. La evidencia de las malas notas de Enrique se ha hecho patente mirando en los archivos de esta universidad las asignaturas y los resultados en cada una de ellas.

Su vuelta a Santander estuvo motivada por varias razones, creo, pero apunto las razones familiares, el deseo del padre de que volviera a casa para labrarse un futuro. Ya en 1886 encontramos a Enrique trabajando en el catálogo de la Biblioteca de su hermano. Siempre fue consciente de la grandeza de Marcelino, y quiso ayudarle en "mejor obra", la Biblioteca. También estaba preocupado y ocupado con su obra literaria y los intereses médicos tenían en su vida un lugar secundario.

3.- ¿Cuál fue su trayectoria en Santander, qué plazas ocupó como médico?

En principio, Enrique no tenía mucho interés en ejercer la Medicina y su hermano logró de Alejandro Pidal un puesto de oficial auxiliar agregado en la secretaría particular de Obras públicas, en Madrid. Allí estuvo un año. En 1885 vino a Santander porque ya su padre era alcalde y su tío director del Hospital de San Rafael y fue nombrado auxiliar de cirugía en este hospital, y médico titular del mismo en 1888, cuando terminó la carrera de Medicina, gracias, evidentemente, a la influencia de su padre y su tío. 

Su escasa vocación como médico se aprecia en las cartas de Marcelino a corresponsales como Gumersindo Laverde. Marcelino indica en ellas que Enrique ha realizado la carrera de Medicina, pero que no tiene ninguna traza de ser médico, aunque sí presenta excelentes dotes literarias.

Fue médico del Hospital de San Rafael desde 1888 hasta 1894, año en el que presentó la renuncia a su plaza.

4.- ¿Cómo vivió Enrique Menéndez Pelayo la epidemia de cólera de 1885?

Según relata Alfonso Ortiz de la Torre en una necrológica de Enrique Menéndez Pelayo publicada en el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo en 1921, cuando se desató el cólera Marcelino Menéndez Pintado, su padre, era alcalde de Santander. Entre las medidas que tomó como alcalde para afrontar la epidemia estuvo crear un hospital y puso a su hijo Enrique a trabar en él, sin cobrar. Las noticias que se tienen de ese momento son escasas, parece que la epidemia fue muy virulenta y dado que Ortiz de la Torre y los biógrafos de Marcelino y Enrique de esa época no ofrecen muchos datos, sino más bien "hagiografías" de ambos, no podemos estar muy seguros. En el artículo que he citado, Ortiz de la Torre escribe que trabajó abnegadamente, que fue felicitado y otras alabanzas, pero esto no me parece muy acorde con su escasa afición al ejercicio de la medicina, con su condición enfermiza y con otros datos que sí he podido contrastar.

5.- ¿Y cómo la explosión del barco vapor "Cabo Machichaco"?

Evidentemente, esta catástrofe fue, para una persona sensible, de naturaleza enfermiza y dedicada a la profesión médica algo muy traumático. Trabajaba en el Hospital de San Rafael, que dirigía su tío Juan Pelayo. Dio testimonio literario de estos sentimientos en su obra Memorias de uno al que no sucedió nada, editadas por Benito Madariaga y analizada por Mario Crespo en su libro Flores en las tapias, una biografía de Enrique Menéndez Pelayo.

Las horas que pasó dedicado al cuidado de los heridos, la incapacidad para atender tanto dolor y tantos muertos, el ambiente horrible de esos momentos, hicieron para Enrique imposible continuar con su tarea como médico, tarea que abandonó para dedicarse a ser el bibliotecario de su hermano y para atender a la familia. Un testimonio inédito y manuscrito de un familiar de Menéndez Pelayo sobre el que estoy trabajando en los últimos meses, confirma que la decisión de Enrique de dejar la medicina se produjo después de su trabajo como médico en la atención a los heridos del Machichaco y se debió al impacto emocional sufrido. Este familiar vivió varias temporadas con los Menéndez Pelayo y conocía íntimamente a Enrique.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Entrevista "focal" al Dr. Juan Francisco Díez Manrique con motivo de la publicación de "La Psiquiatría en Valdecilla: Memoria Histórica (1920-2003)", 2ª parte

Segunda parte de la entrevista realizada al Dr. Juan Francisco Díez Manrique, ex Jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Valdecilla y en la actualidad Profesor Emérito de la Universidad de Cantabria, dedicada a la reciente publicación por parte de la Real Academia de Medicina de Cantabria de la memoria histórica de su Servicio. 

La primera parte se encuentra disponible aquí.

6.- ¿Qué relación mantiene su Servicio con la Universidad de Cantabria desde su origen (1973)?

El Servicio asume desde el primer momento las obligaciones docentes y se responsabiliza de la enseñanza de la Psicología Médica, de la Psiquiatría y se añade la Psiquiatría Social como "obligatoria de facultad" en sexto curso. Se mantiene el concepto de Servicio docente y se implica en esta función toda la unidad.

Con responsabilidades docentes específicas llegó a contar con seis profesores asociados, tres titulares y un catedrático.

7.- ¿Cuál fue el origen del "Centro de Rehabilitación Psiquiátrica" de Parayas (1975)?

Trasladar a la comunidad a los enfermos mentales que permanecían ingresados en el Hospital Psiquiátrico de Palencia, en camas que habían sido concertadas en su día por la Diputación de Santander, y cuyo concierto se había mantenido, por inercia, por los organismos sanitarios de Cantabria que fueron sustituyendo las funciones de la Diputación.

8.- ¿Qué recepción tiene en su Servicio la creación del sistema MIR (1977)?

Como la primitiva Casa de Salud Valdecilla ya contaba con un sistema de formación de médicos residentes, asumió de forma "natural" la creación del sistema MIR y con posterioridad el sistema PIR.

9.- ¿Cómo transcurrió la incorporación de la Psicología en su Servicio?

La integración de la Psicología en el Servicio supuso un gran apoyo para este en tres aspectos:

  • Desde el punto de vista terapéutico, incorporando técnicas cognitivo-conductuales y de apoyo, en las que los psicólogos tienen una formación específica.
  • Desde el punto de vista docente, colaborando en la formación de alumnos residentes.
  • Desde el punto de vista investigador, aportando a los programas epidemiológicos su formación en psicosociología.
10.- Por último, ¿qué ha supuesto que la Psiquiatría se haya integrado en los hospitales en pie de igualdad respecto a otras Especialidades?

Quedan aún muchos problemas por resolver y habrá que tener cuidado en no caer en una excesiva "medicalización" de la Psiquiatría.

Díez Manrique, JF. La Psiquiatría en Valdecilla: Memoria Histórica (1920-2003). Santander: Real Academia de Medicina de Cantabria; 2020. 56 p. (Cantabria Académica; nº 354); (Tema. Psiquiatría). Disponible en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

jueves, 30 de noviembre de 2023

Entrevista "focal" al Dr. Juan Francisco Díez Manrique con motivo de la publicación de "La Psiquiatría en Valdecilla: Memoria Histórica (1920-2003)", 1ª parte

El Dr. Juan Francisco Díez Manrique es nombrado Jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Valdecilla el año 1974. Él es uno de los protagonistas de la refundación de la institución emprendida durante la Transición. Hoy es Profesor Emérito de la Universidad de Cantabria, donde ha sido Vicedecano de la Facultad de Medicina, además de Miembro de Número de la Real Academia de Medicina de Cantabria y Correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina. 

En octubre de 2020 tenía previsto impartir una conferencia en sede académica titulada La Psiquiatría en Valdecilla: Memoria Histórica (1920-2003) que tuvo que ser aplazada por la pandemia. La conferencia inédita ha cobrado forma de monografía dentro de la colección Cantabria Académica de la Real Academia de Medicina de Cantabria. Su contenido es tan rico que la entrevista se ha planteado en dos partes, compuesta cada una por cinco preguntas. A continuación se ofrece la primera parte.

1.- Qué orientación quiso dar el Dr. López Albo al Servicio de Psiquiatría de la CSV?

Crear una unidad psiquiátrica en un hospital general para atender necesidades de hospitalización breve. Además, extender los cuidados psiquiátricos a la propia comunidad a través de un dispensario y personal enfermero visitador.

2.- ¿Quién fue su primer responsable efectivo y por qué, cuál fue su proceso de selección?

El Dr. Aldama Truchuelo, debido a la pronta dimisión del Dr. López Albo. Fue seleccionado por su sólida formación y por sus evidentes méritos. La propuesta de su incorporación contó con los apoyos documentales de los profesores Sanchís Banús y Del Río Hortega, además del de el propio López Albo.

3.- ¿Qué son y qué supuso el advenimiento de los neurolépticos en los años 50?

Son sustancias cuyos efectos se basaron en un principio en su actuación sobre el bloqueo de receptores dopaminérgicos. Actúan, sobre todo, sobre los síntomas activos de las psicosis.

Suprimir o atenuar los síntomas que más contribuyen a perturbar los comportamientos sociales permite un abordaje terapéutico más personal y se pueden suprimir, o atenuar al menos, los medios custodiales.

Su uso permitió que la unidad pudiera funcionar con esquemas terapéuticos psicodinámicos y que, conceptual y físicamente, pudiera convertirse en una unidad de "puertas abiertas".

4.- ¿Cómo definiría la figura de "Agregado de Servicio"?

Era un psiquiatra que colaboraba en la actividades clínicas del Servicio. Sus funciones podrían equivaler, más o menos, a las de un adjunto actual.

Su trabajo no era retribuido por el hospital. Como compensación, podía ingresar sus propios enfermos privados y la institución facturaba el costo de las estancias y los honorarios médicos que le eran abonados posteriormente al agregado.

Entre los agregados que colaboraron con la unidad se encuentran el Dr. Mateo Real y el Dr. Aldama de Llano. El primero fue el introductor de la electroencefalografía en el hospital y el Dr. Aldama de Llano fue posteriormente director del Centro de Rehabilitación Psiquiátrica de Parayas y ha sido una figura significativa en la evolución de la psiquiatría en Cantabria, participando de forma activa en todos los programas asistenciales, docentes y de investigación.

5.- ¿Se puede decir que el Dr. Segundo López Vélez refundó el Hospital Valdecilla (1969) y cómo se vivió este proceso desde el Servicio de Psiquiatría?

López Vélez consiguió una total transformación del Hospital Valdecilla.

Modificó de forma radical su dinámica asistencial en un esquema de cuidados progresivos.

Consiguió que afloraran los recursos económicos para subsanar el estado crítico que arrastraba el hospital desde su propia fundación.

Contribuyó de forma activa y personalísima en propiciar los recursos y los esquemas funcionales que materializaron la creación de la Facultad de Medicina.

El Servicio de Psiquiatría vivió la transformación propiciada por el Dr. López Vélez como la posibilidad de una mayor integración al hospital y se benefició de los cambios con un generoso crecimiento.

Segunda parte de la entrevista disponible aquí.

Díez Manrique, JF. La Psiquiatría en Valdecilla: Memoria Histórica (1920-2003). Santander: Real Academia de Medicina de Cantabria; 2020. 56 p. (Cantabria Académica; nº 354); (Tema. Psiquiatría). Disponible en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

viernes, 24 de noviembre de 2023

Entrevista "focal" a la Enfermera Manuela Contreras con motivo de la publicación del libro "Duelo perinatal"

Manuela Contreras García es Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología (Matrona-2002) en el HUMV, miembro del Grupo de Investigación en Enfermería del IDIVAL y colaboradora docente del Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, además de doctoranda en la Universidad de Alcalá (UAH). Es también una de las responsables de "Red en el Hueco de mi vientre. Solidaridad en el duelo perinatal", asociación sin ánimo de lucro con la que acompaña a familias que sufren la muerte de un hijo durante la gestación, el parto o tras su nacimiento. 

Es coautora junto con Pilar Gómez-Ulla del libro Duelo perinatal (ISBN 978-84-1357-152-2), aquí, llevado a imprenta el año 2022 y convertido desde su misma publicación en una referencia en la materia.

1.- ¿Qué es la muerte y el duelo perinatal?

Según la OMS la muerte perinatal comprende la muerte del bebé intraútero, desde las 22 semanas de gestación en adelante, o en los 7 primeros días de vida neonatal.

El duelo perinatal comprende el proceso de adaptación a la muerte de un hijo en cualquier etapa de la gestación, de forma espontánea o tras una interrupción del embarazo, y hasta el primer año o año y medio de vida extrauterina. Comprende también otros duelos producidos por la separación del bebé de su madre gestante (vientres de alquiler, cesión de hijos por adopción, retiradas de custodia). También es duelo perinatal el que se produce tras el diagnóstico de una anomalía congénita en el bebé o por la muerte materna en etapa perinatal.

2.- ¿Cuál es su incidencia en España y en el mundo?

Si hablamos solo de muerte perinatal, en España hay 4,03 defunciones por mil nacimientos. Si contemplamos toda la gestación, un 15-20% de los embarazos termina en un aborto espontáneo. Esto con cifras oficiales, porque el nivel de infradeclaración es alto y una reciente estimación afirma que 80.000 y 90.000 mujeres experimentan la pérdida de un bebé durante el embarazo o el primer año de vida.

Sin embargo, las cifras se distribuyen muy desigualmente, de forma que a más empobrecimiento más muerte gestacional, neonatal y materna. También en países enriquecidos incluido interrupciones del embarazo.

3.- ¿Hay algún hito que marque un antes y un después en su abordaje?

Sí, durante décadas la recomendación que se daba a la madre y padre era olvidar al bebé y "pasar página" (empezando por no verle después del parto, no recoger recuerdos, no hablar de lo sucedido...). A partir del año 2000 (aproximadamente) comienza el proceso de aceleración en el cambio de la asistencia sociosanitaria, gracias a las reivindicaciones de familias que habían pasado por la experiencia y a profesionales que acogen esta necesidad de cambio que las familias manifestaban. También hay un auge en la investigación y a nivel social, de asociaciones de apoyo mutuo.

4.- ¿Qué significa para usted la expresión "amor al paciente" de Cajal y qué aplicación cree que puede tener en su campo?

Es una frase recogida en el capítulo del libro que aborda la relación profesional. En él planteamos cómo cultivar esa relación y su trascendencia en el proceso de curación. Lo más importante en la asistencia sanitaria es la relación, el vínculo intenso que creamos con las gestantes en duelo y su pareja. A veces, los profesionales establecemos una relación evitativa que añade mucho dolor a las familias y genera insatisfacción profesional. Por otra parte, hay evidencia científica que indica que cuanta más implicación profesional (y siempre y cuando se cuente con formación, con apoyo institucional y con equipo de trabajo), más satisfacción profesional. Hay hospitales que contemplan que alguien del equipo vaya al funeral del bebé, envían cartas de recuerdo en determinados meses y año de la muerte del bebé, promueven reuniones de revisión y diálogo con las familias y todo el equipo que les atendió... Esto es positivo para ambas partes.

5.- ¿Está el HUMV preparado para este abordaje que plantea?

Creo que hay una mejor sensibilidad respecto al duelo perinatal y se están poniendo en marcha los instrumentos necesarios para acompañar mejor a estas familias, aunque tenemos que seguir mejorando.

Se acaba de presentar la actualización del protocolo de atención a la muerte y duelo perinatal, que se ha alumbrado tras 3 años de trabajo interdisciplinar. Este año habrá una tercera edición (actualizada) del curso de duelo perinatal. Hay más cauces para la implicación de familias en duelo en la revisión de la asistencia sanitaria. Se ha actualizado el protocolo de atención en las interrupciones del embarazo. 

Queda pendiente mejorar el cuidado paliativo perinatal, la asistencia que necesitan tener las familias que tras darles el diagnóstico de una anomalía congénita en el hijo durante la gestación, desean continuar con el embarazo.

Gómez-Ulla, P; Contreras García, M. Duelo perinatal. 1ª ed. Madrid: Síntesis; 2022. 313 p. Disponible en la Biblioteca Marquesa de Pelayo.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Entrevista "focal" al Dr. Pablo del Olmo con motivo de la publicación del "Manual del Residente en Anestesiología y Reanimación"

El mes de agoto de 2023 vio la luz el Manual del Residente en Anestesiología y Reanimación editado por los Dres. Marina Regato Avilés, Carlos Fernández Aldea y Pablo del Olmo Ruiloba, este último también su coordinador, a cuya esforzada labor se suma el Dr. José Manuel Rabanal Llevot, autor del prólogo.

Es un manual bien armado, útil y con recorrido. Preguntamos al Dr. Pablo del Olmo por el origen de la obra, estructura, respaldo institucional y proceso de edición

1.- ¿Por qué este manual?

El origen del libro se remonta a los primeros años de Residencia, que llegas después de estudiar seis años la carrera y un año el MIR, y te encuentras en una Especialidad de la que apenas sabes nada. Ahí es cuando decides que tienes que seguir estudiando, pero hay tanta información y tantos libros que no sabes ni por donde empezar. Este manual, orientado a los Residentes, sirve como guía para ir estudiando la Especialidad. En este libro se habla de las nociones básicas de las diferentes partes de las que se compone la Anestesia y además se dan un par de referencias bibliográficas de calidad de donde poder ampliar esta información.

El libro comienza con los capítulos indispensables para todo anestesista, la Farmacología. Tras estos, se habla de las técnicas imprescindibles que todo anestesista conoce y domina. Para terminar, se explican las peculiaridades de la Anestesia de las diferentes áreas donde trabajamos.

Por eso este manual es tan útil para el Residente, ya que, en poco mas de 200 páginas, se encuentra la base y el lugar desde donde poder ampliar conocimientos.

2.- ¿De qué avales disfruta?

El libro esta avalado por tres entidades diferentes. Por un lado, esta avalado por la SEDAR, que es la Sociedad Española de Anestesiología. Por otro lado, está avalado por la SOCAR, la Sociedad Cántabra de Anestesia. Por último y no menos importante, está avalado por el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, donde trabajamos el 80% de los autores del libro.

3.- ¿Cuál ha sido el proceso de escritura y de revisión?

Lo primero que se desarrolló fue el índice, ver de lo que queríamos hablar y cómo estructurarlo para guiar al lector durante el estudio. Más tarde se repartieron los temas entre los autores y durante 4 meses se escribieron los diferentes capítulos.

El siguiente paso fue la primera corrección. Para ello, se entregaron los capítulos a anestesistas que no habían participado de la escritura original, buscando una opinión lo más objetiva posible.

Finalmente, cada uno de los tres editores volvieron a corregir el libro entero otra vez de forma individual.

Tras todas estas revisiones, se maquetó y se dio forma final al libro.

El Manual del Residente en Anestesiología y Reanimación con ISBN 978-84-09-52879-0 se encuentra disponible en forma física en la Biblioteca. Para pedir copia cotejada de capítulo basta con hacer una petición al Servicio de Préstamo Interbibliotecario a través del apartado "Nueva petición" de la biblioteca virtual.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Entrevista “focal” al Dr. Berciano con motivo de artículo sobre investigación neurológica desarrollada en Valdecilla (1974-2021)

La Sociedad Española de Neurología dedica su último número de la revista trimestral Neurosciences & History al trabajo "Investigación neurológica en Valdecilla y sus circunstancias: Una visión personal y retrospectiva (1974-2021)" del Dr. José Berciano, Profesor Emérito ad honorem de la Universidad de Cantabria y ex-Jefe del Servicio de Neurología del Hospital Valdecilla.

El Dr. Berciano se formó en la Clínica Puerta de Hierro (CPH), inaugurada en 1964. En este centro médico nació la medicina jerarquizada de la Seguridad Social y es donde se inició el actual sistema de formación postgraduada (MIR). En sus palabras, se podría decir que "la CPH fue el alma mater de la moderna medicina española".

Inspirándose en el modelo de la CPH, el Dr. López Vélez promovió el Centro Médico Nacional Marqués de Valdecilla (CMNMV), que, en 1974, unificó la Residencia Cantabria y la Casa de Salud Valdecilla en lo que muchos consideran refundación de la medicina pública cántabra.

El Dr. López Vélez dio todas las facilidades al Dr. Berciano para que viniera al CMNMV y desarrollara aquí su trabajo. En sus palabras, fue duro “porque las plantillas orgánicas eran muy limitadas numéricamente. Pero había un excelente ambiente de trabajo y un compromiso con la institución semejante al que yo había percibido en la CPH”.

1.- Principales líneas de trabajo. Logros.

Consolidamos la Neurología como una especialidad médica más, cuyo ejercicio hasta la década de los ’70 del pasado siglo había recaído, en buena medida, en neuropsiquiatras o neurocirujanos. A lo largo de nuestra trayectoria profesional hemos desarrollado varias líneas de investigación, siempre colaborando con otras unidades de Valdecilla o de otros hospitales, tanto nacionales como extranjeros. Desde mi perspectiva, las tres líneas fundamentales de investigación conciernen a las ataxias, enfermedad de Charcot-Marie-Tooth (CMT) y síndrome de Guillain-Barré (SGB). Una aportación común para los tres síndromes ha sido describir, por primera vez en España, su epidemiología en Cantabria.

2.- ¿Qué son las ataxias?

Son enfermedades en las que se pierde el control motor del movimiento, lo cual implica marcha inestable, titubeo en la manipulación digital y dificultad para la articulación de la palabra. Nuestro grupo ha estudiado sobre todo las formas genéticas, contribuyendo a tipificar un estimable número de subtipos. Valdecilla es una unidad de Referencia (CSUR) del Ministerio de Sanidad para el estudio de las ataxias y paraplejías, y está incluido en EUROSCA (European spinocerebellar ataxia).

3.- ¿Qué es la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth?

Es la neuropatía hereditaria más frecuente, cuyo cuadro clínico habitual es la atrofia y debilidad distal de las piernas y manos, y el pie cavo. Nuestro grupo ha desentrañado los mecanismos del pie cavo en estadios iniciales de la enfermedad, lo cual tiene una evidente repercusión en su abordaje terapéutico. Hemos establecido las bases del consejo genético en la CMT1A, que es el genotipo más frecuente de la enfermedad. Pese a la relativa simplicidad clínica, la CMT es una de las enfermedades neurogenéticas más complejas con un centenar de genes mutantes. Formando parte del CMT Consortium, hemos contribuido a definir varios subtipos, y particularmente la CMT2P, cuyo fenotipo clínico, neurofisiológico y patológico se ha descrito desde Valdecilla.

4.- ¿Qué es el síndrome de Guillain-Barré?

El SGB es una neuropatía inflamatoria que cursa con parálisis ascendente arrefléxica. Desde la erradicación de la polio, es la neuropatía aguda más frecuente. Nuestro grupo ha definido que el substrato patológico en su fase temprana es el edema inflamatorio que afecta a troncos nerviosos proximales, cuando ni desmielinización ni degeneración axonal han entrado en escena. Esto tiene una doble repercusión: i/ la división dicotómica entre formas axonales y desmielinizantes solo puede hacerse mediante exploraciones consecutivas; y ii/ frente al dogma vigente en la literatura, en las formas fulminantes del síndrome hay una ventana para la terapia esteroidea. Esta cuestión va a ser abordada en proyecto de investigación bajo el probable patrocinio del IGOS (Internatonal Guillain-Barré Outcome Study) al que pertenecemos desde 2011.

5.- Perspectivas de futuro.

Seguir por la senda de trabajo iniciada hace más cuatro décadas. Como subrayamos en nuestro trabajo, el equipo de Neurología de Valdecilla cuenta con un relevo generacional muy eficiente, y con inestimable apoyo del IDIVAL, de CIBERNED y de la UC.

Berciano J. Investigación neurológica en Valdecilla y sus circunstancias: Una visión personal y retrospectiva (1974-2021). Neurosciences & History 2023; 11: 97-143 se encuentra disponible en la Biblioteca.